Framework REST universal para Odoo · Una historia real
Moradoo no nació en una gran empresa ni en un laboratorio de software. Nació en un momento de transición personal, en un proceso de reinvención y aprendizaje continuo.
Su creador, José, lleva vinculado a la tecnología desde joven. Siempre ha sido una persona curiosa, autodidacta y con una mentalidad muy clara: si algo puede simplificarse, debe simplificarse.
A lo largo de su trayectoria profesional ha pasado por entornos muy distintos: desde soporte técnico y sistemas en Bimbo —donde llegó a ser responsable de planes de recuperación ante desastres— hasta QA en proyectos de transporte público. Allí nació su apodo más mítico: Batman.
No por llevar capa, sino porque cada vez que alguien tenía un problema, la solución era siempre la misma:
“Ejecuta el .bat.”
Automatización pura. Scripts para todo. Procedimientos claros. Esa filosofía —práctica, directa y elegante— es la misma que hoy define Moradoo.
Tras una etapa laboral complicada, José decidió actualizarse. Volvió a formarse, volvió a estudiar, volvió a conectar con la tecnología. Y en ese camino, el CIFO Sabadell fue clave.
Allí descubrió nuevas herramientas, nuevas formas de trabajar y, sobre todo, recuperó la chispa técnica que llevaba dentro.
Uno de esos cursos fue el de Aplicaciones Web con FastLight, el framework creado por Robert Sallent. FastLight no fue solo un material de clase: fue una demostración de que un framework puede ser simple, robusto y elegante al mismo tiempo.
Aunque la primera chispa surgió al ver procesos manuales y datos desordenados en un almacén, la necesidad real apareció cuando José intentó llevar a la práctica el plan enviado por Raúl Delgado Márquez el 18 de marzo de 2026.
Aquel plan, pensado para resolverse en apenas 15 días de prácticas, exigía una estructura de datos sólida, migraciones limpias y una forma fiable de validar inventarios. Pero al trabajar con Odoo, José descubrió un obstáculo mayor:
el RPC de Odoo no era universal.
Lo que funcionaba en un entorno fallaba en otro.
Los modelos no coincidían.
Las pruebas no eran replicables.
Y automatizar el proceso era prácticamente imposible.
Esa limitación técnica, unida al reto del plan de Raúl, fue lo que encendió la idea:
“Voy a crear una API REST universal para Odoo. Una que funcione igual en cualquier instalación. Una que sea simple, clara y elegante.”
Lo que debía ser una tarea de 15 días se convirtió en un proyecto de dos meses, y finalmente en el nacimiento de Moradoo.
Lo que empezó como un experimento se convirtió en un framework completo:
Moradoo no pretende sustituir Odoo. Pretende hacerlo accesible.
Es un puente entre dos mundos: el desarrollo moderno y la estructura interna de Odoo.
Por demostrar que la simplicidad bien diseñada es más poderosa que cualquier framework complejo.
Por ser el punto de partida de una nueva etapa, donde la formación se convirtió en impulso y la curiosidad en creación.
Porque este proyecto tampoco habría sido posible sin el apoyo constante de mi asistente técnico. Aunque al principio nos costó entendernos —y FastLight no se lo puso fácil—, hemos pasado por buenos momentos de desarrollo, depuración y aprendizaje mutuo. Ahora ya nos conocemos los dos, y juntos hemos llevado Moradoo mucho más lejos de lo que imaginaba.
Es una historia de reinvención. De curiosidad. De disciplina. De humor. De pasión por hacer las cosas bien. De no rendirse cuando el mercado laboral se pone difícil. De volver a crear, a aprender, a disfrutar.
Moradoo es, en esencia, una forma de trabajar convertida en software.